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La
traslación del objeto
En
su actual exposición de obra reciente. Ramón Garrido Martínez
(Ubeda, 1961) continúa en su línea de dedicación
plena al material como valor autónomo, dentro del campo objetual
apartado del concepto tradicional de escultura. Conceptos como belleza,
trabajo y dedicación quedan aquí eliminados en favor de
una valoración por las cosas existentes, por lo ya hecho aunque
transformado; en fin, por el objeto como elemento plástico.
Ya no nos planteamos la valía o no de obras de estas características,
Marcel Duchamp nos presentó sus ready mades a comienzos de siglo,
luego hace su aparición el objeto surrealista cuyo sentido tema
consideración de símbolo. Más tarde, el arte conceptual
de las llamadas segundas vanguardias hizo gala del objeto, no tanto como
valor en sí mismo como por el flujo reflexivo y de pensamiento
que estaba entre sus principales intenciones.
Ramón Garrido, arquitecto profesional además de escultor,
se mueve en el campo estilístico del conceptualismo. Como creador
o manipulador de objetos, su obra es integral, es decir, va más
allá de un solo medio expresivo. Se manifiesta con libertad a la
hora de crear, pero en sus formas muchas veces reiterativas, también
sencillas, encontramos un significado profundo, un simbolismo propio y
a la vez de connotaciones generales, que los mismos materiales heterogéneos
que utiliza sugiere. Madera, mármol, metal (clavos)... en piezas
repetitivas, estáticas o dinámicas, ordenadas o desordenadas,
con la huella artificial o en su simple estado natural. Obras para ser
contempladas e interrogadas, para ser presentidas más que explicadas.
María
Dolores Arroyo
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