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Emoción, Conmoción
intensa, Impresión son sentimientos que aparecen, en contadas ocasiones,
ante la percepción de una producción plástica lo
que la convierte en intemporal
Y esas sensaciones, sin olvidar
la Inquietud, se sienten e impactan al descubrir por primera vez las creaciones
artísticas realizadas por Ramón Garrido.
Un artista cuyas producciones, coherentes con la disolución y dispersión
cultural actual, se materializan desde el diálogo, la confrontación,
el contraste, y la reiteración de elementos industriales de desecho
a veces con el color y siempre con el espacio así como con la luz.
Emanando todas ellas un trasfondo profundamente intencional donde se mezclan
conceptos como la dualidad innata al hombre, sus paradojas, la temporalidad
humana y el sentimiento místico.
Una producción artística informalista y personal con unos
planteamientos materiales que desde luego no son clásicos, con
raíces y conexiones profundas que van desde la devoción
por los elementos industriales de los Maestros de las primeras décadas
del siglo XX al Arte Povera y al Expresionismo sin olvidar claro está
al Conceptualismo.
Obras de donde se aúna pintura y escultura, en abstracta gestualidad
y evidente interés plástico, realizadas con materiales producidos
industrialmente ya utilizados como son los tubos de polietileno, aglomerados
de madera, poliestireno expandido, traviesas, alambre, clavos, muelles
Objetos que al entrar en relación de la mano de Ramón
Garrido se transforman en verdaderos arquetipos. Evolucionando para transcender
su propia realidad, desde las composiciones casuales hasta las manifestaciones
donde desempeña un papel fundamental la repetición direccional
y posteriormente el contraste y las reiteraciones significantes, confluyendo
en la espiritualidad innata a la cruz y la extinción. Una obra
la de Ramón Garrido que desde luego no dejará indiferente
a quien tenga la suerte de contemplarla y desde luego le hará reflexionar
Antonio Ortega Suca
Dr. Arquitecto
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