ARQUEOLOGIA DE OBJETOS
¿Por qué una persona gasta
su tiempo en rescatar objetos que han sido desechados
para su uso?.
¿Es que acaso el arte es una carrera de ideas ingeniosas que pretenden
tomas el pelo al público?.
Y la pregunta que resume las dos anteriores:
¿Puede un artista utilizar todo su tiempo, tan solo en
engañar a los demás?. Es evidente que NO parece
razonable. Entonces, ¿por qué la mayoría de los
espectadores tienen la sensación de que se están riendo
de ellos?. Quizás sean por que intentan utilizar unos
juicios previos para la comprensión de la obra de arte
que no siempre son aplicables.
Muchas veces para la compresión de una obra, bastaría
tan solo con eliminar conceptos que tenemos adquiridos en
nuestra formación cultural, eliminar esos prejuicios que
tanto entorpecen la comprensión de una realidad siempre
cambiante. Por eso este texto debería explicar que cosas
no son estas obras que Garrido muestra al público, pero
esto daría lugar a una presentación demasiado extensa y
nos alejaría del concepto que considero más importante:
la estrategia irónica sobre el "ser / no ser",
el "estar / no estar ahí".
Es importante el fragmento de la obra "de la
seducción" de Jean Bavobillard:
"...no consiste en la apariencia simple, en la
ausencia pura, sino en un eclipse de la presencia. Su
única estrategia es: estar/no estar ahí, y asegurar una
especie de intermitencia , de dispositivo hipnótico que
cristaliza la atención fuera de cualquier todo efecto de
sentido, la ausencia seduce a la presencia."
Este texto nos da algunas pistas acerca del juego
esgrimido por Ramón Garrido en su selección de objetos,
los cuales no sólo no están en el lugar para el cual
fueron fabricados, sino que además ocupan el que le
correspondería a otro tipo de objetos que comúnmente
damos en llamar artísticos.
Aquí se establece un juego de apariencias y ausencias
comparable a la celebre escena final de la película
"La dama de Shanghai", en la que dos personajes
intentan .dispararse en una caseta de feria repleta de
espejo que confunden la realidad con la apariencia,
necesitando matar múltiples veces la imagen virtual,, la
ausencia de ser, antes de encontrar ese objeto del deseo,
que en este caso se convierte en deseo mortal.
Cuando Garrido encuentra esos objetos, se transforman por
la decisión del artista, pasan de ser un objeto
desechado, para convertirse en un signo de nuestra vida
contemporánea, del sufrimiento, la frustración y el
agotamiento del ser.
Antonio Damián
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