María Garrido Lázaro

No todo es bueno no todo es malo ……. hay que saber vivir, cada momento, en su justa medida”

            ¿Verdad papa, que la virtud está en encontrar el equilibrio?

            La vida, un camino por recorrer, cada cual con su criterio, con sus aficiones, con sus gustos; el color amarillo, aun en tiempos de crisis, es mi favorito, a pesar de que da mala suerte en el mundo del toreo.

            Lo que para unos es importante para otros es secundario. Hay quien piensa que “a quien madruga Dios le ayuda” y otros opinan que “no por mucho madrugar amanece antes”;

            ¿Verdad papá, que la virtud está en encontrar el equilibrio?

            En la naturaleza, el equilibrio es vital y necesario.

            El FUEGO, con su poder acogedor … llega a ser destructor.

            El AIRE, necesario e imprescindible… con fuerza causa la destrucción.

            El AGUA sin ella la vida no sería posible … en exceso ahoga.

            La TIERRA sólida a la vez que temblorosa.

            Estos 4 elementos ESENCIALES creados por Dios para la vida, son necesarios en su justa medida ¿como podemos juzgar la materia, decidir qué sirve, qué vale, qué es bueno y puede seguir con nosotros y qué es malo y debe caer en el olvido? Usar y tirar, esa es la cultura de lo útil, de lo práctico, de lo productivo en esta sociedad de consumo. ¿Dónde quedan nuestras raíces, nuestros recuerdos, nuestros sentimientos, nuestra historia, cultura y experiencias, en definitiva, nuestra identidad y nuestro ser?

            De este sentimiento, de esta nostalgia hacia lo “no reconocido, ignorado, despreciado y marginado” por esta sociedad consumista, donde la materia tiene una breve vida útil, nace la obra de Ramón Garrido, (mi padre)donde la materia olvidada, abandonada, ya sin uso (semejante a los restos que deja el paso del fuego,) son rescatados de ese lugar insólito (como Tierra reseca, sin agua) volviendo a la vida, pero esta vez, para quedarse (como el pájaro vuelve al nido una vez cogido el alimento)…..son “búsquedas y encuentros” entre Ramón y la materia.

            Plásticos, cartones, gomas, cintas, papeles, luces, formas, colores, espacio, sonidos, alambres, dimensión, palabras, sentimientos, oscuridad, puntas, tensión, ilusiones, esfuerzo, son elementos y objetos que se pueden definir con una sola palabra: ARTE.

            No basta con plasmar en un lienzo un bodegón o fotografiar un espacio, sino que el verdadero arte, o mejor dicho artista, es aquel que tiene la necesidad de expresar todo su sentir, sus ideas, su inconformismo dentro de esta sociedad superficial y fría donde todo el mundo se mueve por interés y por dinero.

            Hoy hasta Carrefour habla de reciclar…..

            La obra de Ramón Garrido, no son trozos de materia amontonados aleatoriamente, sino que es una invitación a la reflexión, a mirarnos a nosotros mismos, a detener el reloj un momento, y a recapacitar ¿Cuál es el verdadero sentido de mi vida? ¿Qué sensación producen en mí los colores, las formas y el dinamismo de la obra expuesta?

            Estas preguntas, nos invitan a ver; a ver que en cada trocito, en cada objeto que a priori pudiera parecer inservible e insignificante, somos tú y yo movidos como títeres por esta sociedad donde estamos inmersos dentro de un mundo que se mueve fugazmente destruyéndolo todo a su paso.

            La obra de Ramón, en estos 25 años, la puedo resumir a partir de la propia palabra A.R.T.E ya que su obra es Actual, y Recoge con gran Tesón, la Expresión de todo su sentir.

 

María Garrido Lázaro