David Garrido Lázaro

Cuando yo era pequeño me gustaba ayudar a mi padre con sus obras de arte porque me sentía parte de la obra. Entonces empecé a comprender lo que es el arte; no son solo los cuadros que estamos acostumbrados a ver en los museos o en nuestras propias casas, sino también hacer de la nada el todo, es decir, hacer con plásticos, cartones, alambres y todo tipo de cosas que la gente no quiere, una obra, capaz de transmitir sensaciones y emociones que nunca creía que me podía transmitir estos materiales por separado.

            Una de las primeras obras de arte de mi padre en las que yo participé fue en la videoinstalación “Líneas y puntos” en el año 2000, donde recogía unas puntas que mi madre había tirado previamente una a una, mientras mi padre me grababa en vídeo y me hacía fotos. Al principio no entendía por qué recogía las puntas que mi madre había tirado, hasta que mi padre me lo explicó, haciéndome ver que las obras no son cosas estáticas, sino que la obra puede tener un significado diferente dependiendo de la persona que lo vea, sus experiencias, su estado de ánimo…

            Arquillos, Castellar, Chiclana de segura, Montizón, Navas de san Juan, Santisteban del Puerto, Sorihuela del Guadalimar, Vilches. Todos estos pueblos pertenecientes a la comarca del Condado de Jaén, fue donde se realizó el proyecto denominado “Soplo de viento” en el que el artista Ramón Garrido Martínez expuso sus obras en el año 2006, aproximado su creación artística a toda la población y trabajando con los alumnos  en los centros docentes. Yo participé con estos centros. Se les entregaban a los alumnos globos, cintas de colores y todo tipo de materiales para que ellos mismos pudieran expresar sus sentimientos de forma libre, haciendo cada cual “su propia obra de arte”.

            Me acuerdo de la exposición “Colores y palabras”, en 2009. Las obras de mi padre eran bastante diferentes a las otras exposiciones, ya que antes trabajaba con cintas, alambres, etc. y en esta última trataba más con los colores; en los cuadros, sillas y taburetes utilizados había objetos pegados, como velas, postales, juguetes, peinetas, etiquetas, estampitas, círculos y cajitas de colores,……….. Yo le ayudaba a rellenar los círculos de cartón con pegatinas de puntitos de diferentes tamaños y colores, y a pegar las velas y estampitas en los cuadros.

            En conclusión, cada persona puede crear las obras de arte como quiera, es decir, de forma libre, y también cada persona las puede interpretar de una forma distinta, aunque el autor de la obra no le diera el mismo significado, porque las obras de arte no tienen un patrón específico que seguir, cada uno las hace de una forma distinta y no hay dos iguales.

            Gracias papá por hacerme descubrir que el arte es algo que nos rodea y que disfrutarlo está a mi alcance.

 

David Garrido Lázaro