Proceso de la Mediación

Es un procedimiento más rápido, flexible y económico en el que se obtienen acuerdos a la medida de las partes, minimizando el impacto que todo conflicto genera en las personas y afectando en menor medida a las relaciones humanas entre ambos.

 

Inicialmente las partes exponen de manera separada cual es su punto de vista en el conflicto y pudiendo estar acompañadas, si lo desean, de sus abogados.

 

En esta sesión inicial el punto de beligerancia es alto y la comunicación entre las partes nula. En esta fase inicial el mediador crea un espacio propicio para que se dé el dialogo y la comunicación tanto de los hechos como de los sentimientos, detectando así los posicionamientos de cada parte.

 

El mediador, después de conocer el conflicto y el posicionamiento de las partes, va a ir trabajando con ellos en cada uno de los temas con el fin de alcanzar acuerdos parciales que propicie la consecución de un acuerdo global que sea satisfactorio para ambos y estable en el tiempo.

 

Algunas veces, durante la mediación, no salen todos los intereses personales de cada parte en las reuniones conjuntas por lo que el mediador puede solicitar a las partes mantener reuniones individuales totalmente confidenciales donde se dé el clima adecuado para que cada parte exponga las situaciones y deseos que no se han explicitado ante la otra parte. De esta forma el mediador obtiene una visión más completa de lo que está sucediendo.

 

A lo largo del proceso el mediador hace viable y factible que las partes comuniquen sus intereses y los temas que les preocupan, mostrando las diferentes opciones que plantean y mediante el procedimiento de mediación se facilita que las partes lleguen a puntos de encuentro donde se posibilite el acuerdo entre ambos.